La vida secreta de un juguete: de bebé a bebé

Hay juguetes que tienen alma. No lo digo en sentido figurado: hay muñecos, coches o sonajeros que han acompañado a más de un bebé en sus primeros pasos y guardan en sus plásticos y telas historias de amor, de descubrimiento y de ternura.

No necesitas diez juguetes. Solo uno bien pensado.

Hay algo que se repite en casi todas las casas con niños pequeños: un rincón lleno de juguetes olvidados. Piezas sueltas, cosas que ya no usan, que ya no les interesan, que “se les han quedado pequeñas” (aunque solo tengan tres meses más que el niño).